miércoles, 24 de octubre de 2018

EL TIEMPO DE ARÍSTIDES


Por: Arq. Geraldo Fernández
De manera cíclica en el firmamento político de nuestra provincia surgen figuras que trascienden los linderos de la misma y llevan su liderazgo a las más altas esferas nacionales. Hombres y mujeres cuyas virtudes y condiciones le elevan a la estatura de estadistas, vástagos de este pueblo que han colocado el nombre de nuestro terruño en cientos de crónicas y capítulos gloriosos del agitado curso de la vida nacional.
Arístides Victoria Yeb es hasta ahora, el último de esta estirpe de provincianos trascendentes que han logrado la proeza de extrapolar su liderazgo local a todo el territorio de la patria. Político desde el vientre de su madre por la herencia de su padre y de sus demás ancestros que han quedado consagrados en la historia de nuestra vida republicana, ha sabido construir un liderazgo basado en los cimientos de la institucionalidad, el servicio social y la sólida defensa de los mejores intereses de la provincia y la nación.
Institucionalmente, Arístides se maneja apegado a las funciones de un legislador consagrados en la Constitución, en su labor de ocho años en el Senado de la República se destaca como un senador altamente productivo con un 96% de asistencia y una extensa labor legislativa siempre acorde con la realidad nacional y las necesidades de nuestra provincia.
En la labor de nuestro representante en la Cámara Alta, destaca su interés en favor de la agroindustria (resoluciones de apoyo y defensa a la producción avícola, la caficultura, etcétera), de la salud (resoluciones para que cada hospital tenga servicio de ambulancia, para que cada escuela tenga un dispensario médico, etcétera) y del medio ambiente con el proyecto de ley que declara a Loma Miranda como Parque Nacional.
También se preocupa Arístides por temas de Estado y estampa su nombre en proyectos de ley de importancia capital como la Ley Orgánica de Fiscalización y Control del Congreso Nacional, la Ley de Aduanas, la Ley Orgánica de la Policía Nacional y que decir de su labor en la recién promulgada Ley de Partidos Políticos.

Con los ojos y el corazón siempre puestos en su provincia, presenta los proyectos de ley que crean la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Nagua (CORAANAGUA) y el Instituto Nacional del Coco (INACOCO). Legisla a favor de la mejoría de la cobertura telefónica y del servicio eléctrico proponiendo el rediseño de la línea de transmisión Nagua-Rio San Juan, resoluta y reclama más de una vez la terminación del malecón y da seguimiento personal a cada infraestructura que necesita o se construye en la provincia.
La labor social de la Oficina de Gestión Senatorial se extiende por toda la provincia sin banderías políticas ni mezquindades. Todos los sectores organizados de María Trinidad Sánchez ya sean religiosos, deportivos, culturales, educativos, productivos, entre otros, han contado de forma permanente con el apoyo del senador Arístides Victoria Yeb.
El Arístides de hoy, se revela como un líder excepcional, de firmes decisiones y posturas responsables, conocedor al dedillo de la realidad provincial y nacional se maneja con maestría en cualquier escenario que se encuentre, ya sea visitando un humilde hogar en Los Memisos o presidiendo una sesión de la Cámara en su condición de vicepresidente del Senado.
Arístides es un líder que inspira y un amigo excepcional, su liderazgo se ha templado con el paso de los años, se ha hecho zahorí y se ha ganado el respeto de la población a tal punto que su labor y capacidad es reconocida hasta por sus adversarios, quienes en su interior reconocen y así mismos se dicen: “Este el tiempo de Arístides”.